El cine mexicano ha estado en debate constante, pero pocos conocen los sacrificios de vivir del cine. Una de estas personas es el director y guionista mexicano Carlos Trujano, quien ha sobrevivido a este proceso.
El pasó de ver películas en la sala de su casa a representar el cine de Puebla en distintos festivales alrededor de la república mexicana. En Motivados, Carlos Trujano nos relata cómo fue su trayectoria para cumplir su anhelo de dirigir un largometraje y trabajar en rodajes profesionales.
¿Quién es Carlos Trujano y cómo surgió la pasión por el cine mexicano?
Para él, definirse como ser humano y como profesional sin el cine es imposible, le resulta complicado imaginar su vida sin películas, esta parte de sí mismo que lo ha acompañado prácticamente toda su vida es la que lo determina.
Nadie en su familia había trabajado en algo relacionado al cine y como hijo único logró incursionar en este ámbito. Todo comenzó cuando de pequeño se quedaba viendo películas, lo que le permitió recorrer universos ficticios y conocer más personajes.
Es por esto que considera que la relación con la pantalla no es algo colectivo sino una inmersión individual entre la pantalla y el espectador, esa invitación del cine a la reflexión y explorar nuevos mundos.
A partir del lanzamientos de los CD´s (Discos Compactos) pudo ver los detrás de escenas de sus películas favoritas, por lo que comenzó a interesarse en lo que sucedía detrás de cada grabación. Se dio cuenta que una persona podía dirigir (aunque no entendía bien qué significaba eso) varias cintas que eran de su agrado.
Menciona a «Rojo Amanecer» como una de las películas que lo inspiró a ser más que un espectador y desde entonces ha continuado explorando y aprendiendo sobre el cine mexicano.
Siendo director mexicano, ¿cómo fue la trayectoria de Carlos Trujano para hacer su primer proyecto profesional?
Carlos Trujano considera que su primer proyecto profesional es su cortometraje titulado «Desaparecido», un proyecto de drama acerca de un niño y un joven herido viviendo en un ambiente hostil.
Mientras cursaba el último semestre de la universidad hacía la preproducción de su tesis. «Desaparecido» contó con un crew de 70 personas con el cual fue nominado a varias premiaciones de cine mexicano.
Este es el momento en que entiende más la infraestructura detrás de producción más allá de hacer un ejercicio universitario y tuvo que enfrentarse a temas de los que ni se imaginaba.
Gracias al gran nivel de producción de este y anteriores proyectos se dio cuenta que no se sentía preparado para hacer un largometraje y aunque era algo que anhelaba no estaba listo.
Conforme fue creando más producciones empezó a notar que no solo se trataba de escribir o dirigir sino darla a conocer, ir a festivales de cine, proyectarla frente a un público, ver sus reacciones y responder sus dudas o comentarios, aspectos importantes que también eran parte de este proceso.
También se cuestionó cómo podría comenzar a vivir del cine, estas aspiraciones que tienen todas las personas que hacen cine mexicano. Así se involucró cada vez más en producciones más grandes y conoció gente con años de experiencia por lo que aprendió aún más acerca del mundo detrás de cámaras.

¿Cómo fue para el director mexicano Carlos Trujano trabajar en México y Puebla?
Debido a la poca oportunidad de trabajo en Puebla tuvo que hacer sus prácticas profesionales en la Ciudad de México y, cuando las terminó, regresó a Puebla por una beca universitaria.
Durante su estancia en la capital del país trabajó como «trainee» (aprendiz) de dirección por primera vez en una serie. Llevaba café a los actores y los trasladaba a los campers o al set, sin embargo, su experiencia dentro de esta producción mexicana es un poco negativa. Según relata, había ciertos momentos de tensión y tratos hacía “puestos inferiores” en los que no quería participar.
A pesar de que muchas veces ha regresado a trabajar en producciones en la Ciudad de México a partir de esta experiencia, piensa que no es algo negativo, de hecho esto le sirvió para crecer sus proyectos en Puebla, hacer amistades y alianzas en ambas ciudades.
No obstante, en él había una necesidad de alcanzar el mismo “nivel” de producciones en las que había participado.
¿Cuál fue el proceso de Carlos Trujano para dirigir su proyecto más anhelado?
Tenía la ambición de hacer un largometraje antes de cumplir los 30 años, en este punto sabía que no solo él ya estaba listo sino que todo el equipo también lo estaba, además ahora ya contaban con alianzas que beneficiaban a la producción.
A los 28 años comenzó su gran proyecto llamado «#Rats» una película acerca de un músico caza ladrones. Durante la cinta, otros músicos se van uniendo utilizando las redes sociales para rastrear a sus propios criminales y tomar la justicia en sus propias manos.
Carlos Trujano en ese momento entendió que, ser director no es un puesto de poder, es más un lugar de presión constante, los horarios y personas dependiendo de tus decisiones, es saber hasta cuándo exigir pues de lo contrario se puede entorpecer toda la producción.
Esta experiencia la describe como “bellamente aterradora” porque lograron filmar en locaciones donde no pensaba que fueran a cumplir y trabajar con personas que admira y ama, como sus papás que participaron como extras.
A partir de la grabación aprendió mucho, en especial de todo el proceso posterior a la filmación.
🎬 Arrancó la XI edición del Festival Cine Tekton, que estrena sección de #largometrajes poblanos. La apertura fue con #RATS de Carlos Trujano, filmada en nuestra ciudad con un equipo de más de 150 talentos locales. 🌟🍿#NoticiasPuebla #Puebla #JuanCarlosValerioNoticias pic.twitter.com/W5ICzvaYVU
— Juan Carlos Valerio (@JCarlos_Valerio) September 18, 2025
Para el director Carlos Trujano, ¿Qué hace falta en Puebla para hacer crecer el cine mexicano?
Vivir de lo que estudias puede ser normal en otras ciudades, sin embargo, en Puebla era algo complicado de lograr, pero en la actualidad esto ya es posible porque es más sencillo trabajar y estudiar en la misma ciudad.
Para lograr que el cine mexicano crezca en Puebla, piensa que es importante comenzar a cuestionarse:
- ¿Qué películas estamos haciendo?
- ¿Qué haremos con ellas?
- ¿Cómo logramos que lleguen al público?
Considera que es importante seguir haciendo comunidad y enfocar esta comunidad en complementar sus debilidades y oportunidades.
En la actualidad, Carlos Trujano forma parte esencial del cine mexicano y, para todos los jóvenes que están interesados en adentrarse en la producción audiovisual, pueden tener asegurado que este director mexicano es el mejor modelo a seguir.