Hay ocasiones en las que no dimensionamos el tamaño real que tienen los grandes cárteles de la droga, no se trata de empresas locales que envían cargamentos por la frontera, sino que consiste en una industria internacional a gran escala que involucra a miles. Uno de los mejores ejemplos de este fenómeno son Diana Toro Díaz y su esposo Alejandro Flores Cacho, de acuerdo con los Estados Unidos, operadores financieros del crimen organizado, que manejan los “narcopilotos”. En dos puntos te explicamos todo sobre el arresto que se llevó a cabo en Canadá, cómo funciona la estructura y lo que le podría pasar en el futuro.
¿Quiénes son Diana Toro Díaz y Alejandro Flores Cacho y por qué los busca la justicia?
- No se sabe mucho de las vidas de dichos individuos, dado que se trataba de especialistas financieros del Cártel de Sinaloa, nunca revelaron sus detalles.
- Sabemos que Diana Toro Díaz nació en Colombia, debido a que tiene una doble nacionalidad, no está claro en qué momento conoció a su esposo o cuándo sucedió la boda.
- Los dos aparecieron por primera vez en la vista del público en 2010, cuando el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos los designó como operadores financieros en servicio de “El Chapo” y “El Mayo”, lo cual les ganó sanciones.
- Se trata de un mecanismo por el cual bancos e industrias del país no pueden realizar transacciones con ellos, o se enfrentarán a multas y hasta prisión.
- No está bien definida la mecánica interna de sus crímenes, llegó un momento en el que dejaron de requerir sus servicios y la pareja se fugó a un destino desconocido, hasta hoy.
¿Cómo se llevó a cabo el arresto de Diana Toro Díaz y dónde está Alejandro Flores Cacho?
Las autoridades migratorias de Canadá anunciaron el 5 de mayo la captura de Diana Toro Díaz, a pesar de que ella era una persona buscada de manera internacional, no cayó en una redada u operativo. De acuerdo con los comunicados al respecto, ella trató de ingresar al aeropuerto de Montreal-Trudeau portando un pasaporte falso, en un principio la retuvieron para la verificación, una vez que la identificaron, se inició un proceso más complejo. Según reportes locales, la detención se realizó días atrás, se retuvo la información con el propósito de intentar la aprehensión de Alejandro Flores Cacho.
Ahora que los detalles son públicos, parece que tal ya no es una posibilidad, la pregunta más importante tiene que ver con el futuro de la operadora, analistas en temas de ley y seguridad proponen 3 teorías. Una es que ella se enfrente a la justicia local, por la falsificación de documentos oficiales, más cualquier otro delito. Es posible que decidan deportarla a cualquiera de los países donde posee una nacionalidad, México o Colombia, gracias a noticias recientes al respecto, el gobierno tiene un interés en demostrar su intención de combatir al Cártel de Sinaloa y se enfrentaría al sistema local.
La tercera opción sería la peor para ella, y es que Estados Unidos solicite su extradición, una práctica muy común en el caso de los criminales más grandes del continente, donde luego se enfrentan a condiciones mucho peores que en cualquier otro lugar. No obstante que representa un futuro incierto, también es un golpe duro para la organización criminal a la que ayudó, puesto que posee mucha información valiosa que las autoridades pueden utilizar para impedir sus procedimientos o encontrar a otros miembros de alto rango.
¿Cómo funcionaban los “narcopilotos” de Alejandro Flores Cacho y Diana Toro Díaz?
Esta pareja realizaba sus labores por medio de negocios fantasma, empresas con una razón laboral pero que en realidad funcionaron como centros de operaciones criminales, ya sea para lavado de dinero a escala masiva o para transportar narcóticos. El nombre proviene del hecho de que varios de estos nexos se encontraron en hangares, escuelas de aviación y otras entidades relacionadas con la industria del viaje internacional. Infográficos filtrados por WikiLeaks en 2013 señalan que la gestión incluía varios pilotos de nuestro país, colombianos y venezolanos para realizar los traslados.

Además de esto, había creado varias compañías en Baja California, Ciudad de México y Colombia, las cuales estarían a cargo de facilitar sus negocios. Si una sola persona estuviera a cargo de todo lo anterior, hubiera llamado demasiado la atención, ahí es donde interviene Diana Toro Díaz, junto a otros familiares y asociados que manejaron distintas partes de la operación. Aunque a su esposa en una ocasión la detuvieron en 2006 con más de 5 toneladas de cocaína, la liberaron más tarde alegando falta de pruebas en su contra, incluso cuando había una pequeña montaña de razones para mantenerla en custodia.
De momento no hay información sobre el paradero de Alejandro Flores Cacho, sin embargo, la captura de su esposa nos podría revelar más detalles sobre las operaciones y cómo evolucionaron una vez entraron a la lista de sanciones de los Estados Unidos.