La reciente declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificando al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como “irrelevante” y afirmando que su país “no lo necesita” ha generado incertidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial que ha sido fundamental para la economía de América del Norte desde su entrada en vigor en 2020. Las afirmaciones de Trump se produjeron durante una visita a una planta automotriz en Michigan, pocos meses antes de una revisión clave del tratado prevista para 2026, lo que ha provocado debate entre gobiernos, empresarios y especialistas en comercio internacional sobre si el T-MEC podría permanecer, modificarse o incluso desaparecer en los próximos años.
El T-MEC, que reemplazó al antiguo TLCAN, figura entre los acuerdos comerciales más importantes del continente y ha influido en las cadenas de suministro de sectores clave como la industria automotriz, la agricultura y la manufactura. Pero la postura de Trump —quien ahora prefiere incentivar la producción interna y recortar la dependencia de bienes importados— pone en tensión el papel del tratado en un contexto geopolítico y económico complejo.
¿Qué dijo Donald Trump sobre el T-MEC y por qué causó controversia?
Donald Trump en más de dos puntos generales, expresó en enero de 2026 que Estados Unidos no necesita el T-MEC para su economía y que el acuerdo es “irrelevante” para su país. En declaraciones hechas durante un recorrido por una planta de Ford Motor Company en Dearborn, Michigan, afirmó que no le preocupa el tratado, y que Estados Unidos no requiere autos ni productos fabricados en México o Canadá, porque desea traer la producción de vuelta al país.
Trump sostuvo que “no necesitamos autos fabricados en Canadá. No necesitamos autos fabricados en México” y sugirió que la industria automotriz podría trasladar producción a territorio estadounidense. Estas afirmaciones contrastan con las posiciones tradicionales de integración económica continental y evocan un enfoque de proteccionismo industrial que ha promovido desde su primer mandato.
Donald Trump no necesita ni quiere el T-MEC: así se expresó el presidente de #EEUU sobre el tratado entre #México y #Canadá: 👇🇺🇸 pic.twitter.com/7tKAiV3a78
— Cuarto Poder (@CuartoPoderMX) January 13, 2026
¿Cuál es el contexto legal del T-MEC y su revisión en 2026?
El T-MEC fue negociado y aprobado por los tres países en 2018, entró en vigor el 1 de julio de 2020 y estableció un nuevo marco de comercio después del TLCAN. Legalmente, el tratado tiene una vigencia de 16 años, hasta 2036, siempre y cuando los países acuerden extenderlo durante su revisión periódica. En 2026, los tres gobiernos deben reunirse para analizar la continuidad del acuerdo y decidir si lo extienden por otros 16 años o optan por un esquema de revisión anual hasta que se logre consenso o llegue a su término.
Si alguno de los gobiernos decide no extender el tratado en la revisión, el acuerdo no caduca inmediatamente. Más bien, entra en un régimen de revisiones conjuntas anuales por hasta una década (2026–2036), en el que se puede extender en cualquier momento si hay consenso. La falta de extensión consensuada al final de ese periodo puede llevar a la terminación definitiva del tratado en 2036.
¿Qué impacto tendría el fin del T-MEC para México y Canadá?
Un eventual fin del T-MEC o un debilitamiento del acuerdo podría tener implicaciones significativas para las economías de México y Canadá, así como para la propia economía estadounidense. El tratado ha facilitado la integración de cadenas de valor en América del Norte, especialmente en sectores como la industria automotriz, donde piezas y procesos se distribuyen entre los tres países para aprovechar ventajas competitivas y reducir costos.
Analistas destacan que muchas empresas —incluidas automotrices con operaciones en México y Canadá— han construido cadenas de suministro complejas que dependen del T-MEC. El fin del tratado podría:
- Generar aranceles más altos y aumentar costos de producción.
- Desincentivar inversiones transfronterizas.
- Reorganizar las decisiones de ubicación de plantas y centros logísticos.
- Aumentar incertidumbre económica para compañías que operan trilateralmente.
¿Qué opinan los sectores empresariales sobre la postura de Donald Trump?
Diversos líderes empresariales han expresado su preocupación por los comentarios de Trump. Por ejemplo, en el contexto de las declaraciones recientes, Jim Farley, CEO de Ford Motor Company, afirmó que el acuerdo con México y Canadá es crítico para la industria automotriz, señalando que el T-MEC facilita una integración eficiente que resulta en ahorros significativos y competitividad global.
Otros grupos empresariales, como el American Automotive Policy Council, han resaltado que las cadenas de suministro norteamericanas conectan la producción de autopartes y vehículos a lo largo de los tres países, y que el T-MEC contribuye a un comercio fluido y eficiente que refuerza la competitividad regional frente a economías como Asia o Europa.
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¿Cuál ha sido la respuesta de los gobiernos de México y Canadá?
Ante las declaraciones de Trump, el gobierno de México, representado por la presidenta Claudia Sheinbaum, defendió la importancia del T-MEC y aseguró su respaldo a la continuidad del tratado. Sheinbaum señaló que los empresarios estadounidenses son quienes más defienden el acuerdo, y que la interdependencia económica entre México y Estados Unidos es una realidad que no puede ignorarse en el contexto comercial trilateral.
Por su parte, Canadá ha reiterado su interés en que el tratado siga vigente, destacando beneficios compartidos y la necesidad de mantener un marco estable para las relaciones comerciales. Líderes canadienses han advertido que la eliminación del T-MEC podría generar tensiones y costos adicionales para las economías de la región.
¿Qué escenarios son posibles tras las declaraciones de Trump?
La postura de Trump ha abierto diversas posibles rutas para el futuro del T-MEC, entre las cuales destacan:
- Revisión y extensión consensuada: México, Estados Unidos y Canadá podrían acordar extender el tratado por otros 16 años o seguir con revisiones conjuntas anuales.
- Renegociación parcial o acuerdos bilaterales: Donald Trump ha sugerido la posibilidad de cambios o acuerdos independientes entre EE. UU. y cada socio, aunque esto complejiza las relaciones trilaterales.
- Finalización gradual del tratado: En ausencia de consenso en las revisiones anuales hasta 2036, el T-MEC podría concluir, obligando a los países a establecer nuevos marcos comerciales.
Hasta ahora, ninguna decisión definitiva ha sido tomada, y el futuro del T-MEC dependerá de las negociaciones que tengan lugar en 2026, las posiciones de cada gobierno y los intereses de sectores económicos clave.
¿Podría desaparecer el T-MEC realmente?
Aunque las declaraciones de Trump han generado alarma, expertos y autoridades han señalado que la desaparición inmediata del T-MEC es poco probable sin un proceso formal de revisión y consenso entre los gobiernos. La revisión conjunta de 2026 ofrece un marco legal para debatir la extensión o modificación del tratado, pero no se espera que se termine de forma abrupta sin negociaciones intensas entre las partes involucradas.
Por ahora, en dos puntos te contamos que el tratado continúa en vigor con expectativas de que las discusiones de este año definan cómo se adapta a las nuevas prioridades económicas, las condiciones del mercado y los intereses políticos de cada país.