En dos puntos te traemos lo que muchos ven pero pocos cuestionan, ese mundo donde los likes valen dinero y donde no todo es tan real como parece, porque sí, lo que consumes en redes sociales muchas veces no es una recomendación genuina, es negocio puro disfrazado de opinión. Hoy más que nunca, el tema de los influencers y la publicidad engañosa está en boca de todos, y no es casualidad, cada vez más usuarios empiezan a notar que algo no cuadra, que ese producto “increíble” que te venden quizá no lo es tanto.
¿Qué está pasando con los influencers en redes sociales?
Los influencers se convirtieron en una pieza clave del marketing digital, ya no solo entretienen, ahora también venden, opinan y hasta influyen en decisiones importantes, pero aquí viene el problema, muchas veces no te dicen cuándo están cobrando por hacerlo.
En dos puntos te contamos que esta práctica se ha normalizado tanto que ya casi nadie la cuestiona, ves a alguien recomendando un producto, hablando maravillas, y piensas “seguro le encanta”, cuando en realidad hay un contrato detrás, dinero de por medio y un guion que seguir.
El tema no es que promocionen, eso es válido, el verdadero conflicto aparece cuando no lo dicen claramente, ahí es donde entra la famosa publicidad engañosa, esa que te hace creer que todo es orgánico cuando no lo es.
¿La publicidad engañosa ya es parte del juego?
La realidad es incómoda, pero sí, la publicidad engañosa ya forma parte del ecosistema digital, aunque existan reglas, en la práctica muchos las ignoran o las disfrazan.
En México, por ejemplo, hay lineamientos que obligan a los creadores a señalar cuándo un contenido es pagado, pero siendo honestos, casi nunca.
En medio de esta conversación, dos puntos pone sobre la mesa algo clave, el problema no es solo legal, es de confianza, porque cuando descubres que alguien que sigues te vendió algo sin decirte, la relación cambia.
Y eso se nota, los usuarios ya no compran tan fácil, ya dudan más, ya investigan, porque entendieron que no todo lo que brilla en Instagram es real.
@ac2ality ¿QUE OPINÁIS SOBRE LA TRANSPARENCIA DE LAS PROMOCIONES DE LOS INFLUENCERS? 🤓👋🏾 Fuente: El País @powpaums #explicamelofacil #influencers ♬ sonido original – ac2ality
¿Por qué los influencers pierden credibilidad?
Aquí hay varios factores, pero uno de los más fuertes es la falta de coherencia, cuando un creador promociona algo que no tiene nada que ver con su estilo de vida, la audiencia lo nota al instante.
Casos sobran, desde rutinas de skincare milagrosas hasta productos fitness que claramente no usan, y eso genera rechazo, porque la gente no es tonta.
En dos puntos vemos algo claro, los seguidores buscan autenticidad, pero también consumen contenido “perfecto”, filtros, vidas irreales, viajes constantes, cuerpos sin imperfecciones, todo editado.
El famoso filtro “Bold Glamour” de TikTok es un ejemplo brutal, porque literalmente cambia rostros completos, y eso solo confirma que muchas veces lo que ves es una versión alterada de la realidad.
¿Influencers o publicidad engañosa: quién es el responsable?
La respuesta no es tan simple, porque aquí hay responsabilidad compartida, por un lado están los creadores que aceptan campañas sin transparencia, pero también las marcas que buscan vender a cualquier costo.
Ejemplos hay varios, uno de los más sonados fue el caso de Electrolit en 2025, donde incluso profesionales de la salud participaron en contenido negativo sin dejar claro que era patrocinado, lo que desató una ola de críticas.
También están los casos virales como el de Kimberly Loaiza y Juan de Dios Pantoja, quienes fingieron una ruptura para generar expectativa y promocionar música, una estrategia que muchos calificaron como manipulación emocional.
Otro caso fuerte fue el de Bárbara de Regil, relacionada con campañas políticas disfrazadas de opinión personal, algo que incluso llegó a instancias legales.
Y sí, estos ejemplos no son aislados, son parte de un patrón.
¿La publicidad engañosa afecta realmente a los usuarios?
La respuesta corta es sí, y más de lo que crees.
Cuando consumes contenido engañoso, no solo gastas dinero en algo que quizá no funciona, también pierdes confianza, y eso afecta la forma en la que interactúas con todo el ecosistema digital.
En dos puntos lo decimos claro, esto no es solo marketing, es percepción, es influencia, es manipulación emocional en muchos casos.
Además, hay otro punto importante, el impacto en audiencias jóvenes, que muchas veces no distinguen entre publicidad y contenido real, y terminan idealizando estilos de vida imposibles.
¿Estamos exagerando o los influencers ya son puro entretenimiento?
Curiosamente, muchos usuarios ya lo tienen claro, ven a los influencers más como entretenimiento que como figuras confiables, y eso cambia completamente el juego.
Estudios recientes muestran que solo una minoría considera que realmente son expertos o fuentes confiables, mientras que la mayoría simplemente los sigue por ocio.
Aun así, el negocio sigue creciendo, porque aunque la gente dude, sigue consumiendo.
Y ahí está la contradicción, criticamos, pero seguimos viendo, desconfiamos, pero seguimos comprando.
¿Qué sigue para los influencers y la publicidad engañosa?
Todo apunta a que habrá más regulación, más exigencia de transparencia y usuarios más críticos, pero el cambio real depende de ambos lados, creadores y audiencia.
Los influencers tendrán que adaptarse, ser más honestos o arriesgarse a perder relevancia, mientras que los usuarios tendrán que aprender a cuestionar más y creer menos.
Porque al final, en este juego digital, quien no cuestiona, pierde.
En dos puntos seguimos destapando a los Influencers y su publicidad y lo que otros maquillan, así que si quieres entender mejor cómo funciona este mundo digital, quédate con nosotros y explora más contenido, porque aquí no solo te informamos, también te hacemos pensar.