“Nunca dejé de creer en mí”, dijo Benito Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, tras su histórica aparición en el Show del Medio Tiempo del Super Bowl 60. A poco más de una década de haber trabajado como cajero en un supermercado, el artista puertorriqueño se convirtió en el protagonista de uno de los eventos televisivos con mayor audiencia del mundo. Su actuación en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, no solo fue una fiesta musical, sino una celebración de la identidad latina y puertorriqueña, cargada de simbolismos culturales y mensajes universales sobre unidad y diversidad.
¿Cómo fue el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl 60?
El espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny fue más que un concierto: fue un despliegue visual, musical y cultural sin precedentes en la historia del Super Bowl. El artista abrió con su exitoso tema “Tití Me Preguntó”, marcando un ritmo enérgico desde el primer minuto y manteniendo una narrativa que rindió homenaje a sus raíces y a la comunidad latina global.
La escenografía evocó paisajes caribeños, incluyendo palmeras, pancartas festivas y una emotiva “casita” que ya ha acompañado al artista en su gira mundial Debí Tirar Más Fotos. Esta estética nacida de la cotidianidad puertorriqueña sirvió para visualizar un viaje musical y cultural que conectó con millones de espectadores.
Bad Bunny wins the most important thing of all on Super Bowl Sunday, all of our hearts ❤️ pic.twitter.com/QmcyodNXjS
— Concert Crap (@Concert_Crap) February 9, 2026
Además, Bad Bunny combinó su repertorio con momentos que reflejaron identidad, comunidad y homenaje a sus influencias musicales, mientras su mensaje se transmitía con energía y ritmo.
¿Qué canciones incluyó Bad Bunny en su setlist histórico?
La presentación de Bad Bunny en el Super Bowl 60 incluyó un repertorio estructurado para recorrer su trayectoria musical y celebrar sus más grandes éxitos. Entre los temas que interpretó estuvieron:
- Tití Me Preguntó
- Yo Perreo Sola
- Safaera
- Voy a Llevarte Pa’ PR
- Mónaco
- Die With a Smile (feat. Lady Gaga)
- Baile INoLvidable (feat. Lady Gaga)
- NUEVAYoL
- Lo Que Le Pasó a Hawai’i (feat. Ricky Martin)
- El Apagón
- Café Con Ron
- Debí Tirar Más Fotos
Lady Gaga showing up for that salsa “Die With a Smile” at Bad Bunny’s Super Bowl halftime was straight ICONIC 🔥
— Davian (@dhaevian) February 9, 2026
She brought the drama, the vocals, and the perfect energy to the Puerto Rican party. Haters can stay mad. this collab was fire! @ladygaga @badbunnypr we see you… pic.twitter.com/SGkNWxgt5S
Este setlist mezcló sus mayores éxitos con colaboraciones especiales, creando un ritmo dinámico e inclusivo que reflejó tanto su carrera como su visión artística.
¿Quiénes acompañaron a Bad Bunny en el espectáculo?
El hijo pródigo de Puerto Rico no estuvo solo en este recorrido histórico. En diversos momentos de la presentación aparecieron invitados sorpresa que aportaron una energía extra:
- Lady Gaga interpretó Die With a Smile adaptada al estilo latino, luego compartió el escenario con el artista en Baile INoLvidable.
- Ricky Martin se sumó para Lo Que Le Pasó a Hawai’i, aportando una conexión generacional con el pop latino.
- Celebridades como Karol G, Cardi B, Pedro Pascal, Jessica Alba y Young Miko también participaron, ya sea como acompañantes sobre el campo o influenciando la narrativa visual del show.
Esta mezcla de artistas contribuyó a una puesta en escena multicultural y multisensorial, representando diferentes épocas, géneros y comunidades.
¿Qué simbolismos y mensajes culturales incluyó el show?
El medio tiempo de Bad Bunny no fue solo música: fue una declaración visual y cultural. Algunos de los elementos simbolistas más comentados incluyen:
A lo largo del show, se destacaron elementos inspirados en la vida cotidiana de Puerto Rico y Latinoamérica, como stands que evocaban puestos callejeros de agua de coco, piraguas y tacos, elementos que remiten a la cultura popular caribeña y latina.
Además, al final de su presentación, Bad Bunny portó un balón con las palabras “Together, We Are America” y pronunció mensajes de unidad y amor, acompañado por banderas de todos los países del continente americano, reforzando la idea de que “América somos todos”.
¿Qué significado tuvo la “casita” y los homenajes?
La “casita”, que ha sido un elemento recurrente en la gira de Bad Bunny, representó el hogar como símbolo de identidad, arraigo y comunidad. Fue un punto visual central que evocó recuerdos, vínculos y pertenencia, conectando con quienes han seguido su trayectoria desde sus comienzos.
Los homenajes a artistas pioneros como Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee también destacaron en el espectáculo, recordando la historia y evolución del reggaetón como movimiento cultural global, no solo como género musical.
¿Cómo respondió la audiencia y la crítica global?
La reacción al espectáculo fue amplia y polarizada, aunque mayormente positiva. El show rompió récords de audiencia y se colocó como uno de los más comentados en la historia del medio tiempo del Super Bowl, con cerca de 135 millones de espectadores disfrutando la presentación.
Celebridades, artistas y políticos destacaron el impacto del espectáculo como una celebración de la diversidad cultural, mientras otros sectores criticaron su enfoque hispano y su interpretación artística.
Sin embargo, muchos analistas y fanáticos señalaron que el mensaje de unidad, música y orgullo latino superó las diferencias, consolidando la presentación como una fiesta de identidad y legado cultural.
¿Por qué este medio tiempo será recordado en la historia del Super Bowl?
El medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl 60 no solo marcó un hito por ser el primero en presentarse principalmente en español, sino porque además arriesgó y solidificó una identidad artística auténtica en uno de los escenarios más influyentes del mundo.
El artista logró combinar ritmos latinos, reggaetón, salsa y simbolismos culturales con una producción de alto nivel, transformando el espectáculo en un momento histórico que trascendió la música para hablar de comunidad, orgullo y diversidad.
La actuación del Conejo Malo no solo resonó en Estados Unidos, sino en millones de hogares alrededor del mundo, subrayando que la música y la cultura latina tienen lugar central en los escenarios globales.