El Senado de la República se encuentra en medio de una controversia inusual para un órgano legislativo: la existencia de un salón de belleza dentro de sus instalaciones, habilitado discretamente en el segundo piso del edificio en Reforma e Insurgentes, en el área cercana al Hemiciclo. El espacio operó los días de sesión plenaria en un horario matutino y fue captado en video cuando la senadora Juanita Guerra Mena, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), se aplicaba un tinte durante una jornada del pleno, lo que desató una ola de críticas, explicaciones oficiales, desmentidos sobre el vinculo con la Senadora Andrea Chávez y hasta la clausura temporal del lugar.
¿Qué es y dónde se ubica el salón de belleza del Senado?
El salón está instalado en una oficina sin nombre ni número específica en el segundo piso de la Torre del Hemiciclo, dentro del Senado de la República, y ha operado principalmente en días de sesión plenaria, típicamente de 7:00 a 14:00 horas.
Según reportes periodísticos y recorridos hechos por medios de comunicación, el lugar cuenta con:
- Sillones de estética frente a espejos.
- Un lavabo para lavar el cabello.
- Un carrito con productos de maquillaje y herramientas.
- Espacio acondicionado para cortes, tintes, peinados y maquillaje.
Aunque estuvo funcionando en discreción, la filtración de videos y fotos captadas durante una sesión ayudó a dar a conocer oficialmente su existencia.
Alerta de austeridad selectiva:
— dospuntos.media (@dos_puntosmedia) February 4, 2026
En el Senado opera un salón de belleza atribuido a Andrea Chávez, con presunto uso exclusivo y con compras de productos pagadas con recursos públicos.
Entra a Dos Puntos para saber más https://t.co/sjdt9mNSZh 🟦#AndreaChávez #SalóndeBelleza pic.twitter.com/ZK0WbzIKjD
¿Quiénes pueden usar el salón y cómo opera?
Los reportes indican que el salón se usaba especialmente por legisladoras, aunque la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, afirmó que también está disponible para cualquier senador o senadora que lo requiera.
La senadora Juanita Guerra Mena fue captada aplicándose un tinte dentro del salón, lo cual fue difundido como un video viral y ayudó a encender el debate público.
De acuerdo con versiones oficiales, el servicio no sería gratuito ni costeado por el Senado como gasto directo del erario; en cambio, cada quien cubriría el costo de los servicios que recibe.
No obstante, aun cuando se ha dicho que el Senado no paga por los servicios, hubo evidencia de compras de productos profesionales de peluquería y maquillaje para equipar el lugar, lo cual ha generado confusión sobre si realmente el servicio se sostiene con pagos individuales o si la Cámara Alta facilitó recursos para su operación.
¿Por qué surgió la polémica política?
La controversia explotó cuando la noticia del salón llegó a redes sociales y medios, generando críticas sobre:
- La presencia de un servicio de estética dentro del órgano legislativo, en medio de debates sobre austeridad y uso de recursos públicos.
- La imagen de legisladoras aprovechando el espacio durante sesiones oficiales.
- El contraste con las políticas que históricamente la “Cuarta Transformación” (4T) impulsó contra gastos considerados ostentosos.
La exsenadora Xóchitl Gálvez criticó el retorno del salón de belleza al Senado, calificando la instalación como contradictoria con la austeridad y las promesas de trabajo por el pueblo.
¿Qué dijo Laura Itzel Castillo sobre el salón y su operación?
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, salió a dar dos puntos importantes: detalles y defensas públicas sobre el salón de belleza. Entre sus declaraciones más relevantes están:
- El salón no implica una carga al gasto público porque quienes lo usan pagan por los servicios que reciben.
- Señaló que la existencia de salones de belleza no es “nada fuera de lo normal”, pues instalaciones similares existieron en la Cámara de Diputados.
- Argumentó que los legisladores “deben mantenerse presentables durante las sesiones, especialmente quienes viajan desde distintos estados y llegan muy temprano”.
- Destacó que la persona encargada de los servicios realiza “un trabajo digno” y que estos apoyos existen para quienes lo solicitan.
No obstante, minutos después de sus declaraciones, personal de resguardo parlamentario colocó sellos de clausura en la puerta del salón, interrumpiendo su operación temporalmente.
¿Tuvo relación la senadora Andrea Chávez con el salón?
Algunos reportes atribuyeron la habilitación del salón de belleza a la senadora Andrea Chávez Treviño, legisladora de Morena y aspirante a la gubernatura de Chihuahua, lo cual ella negó categóricamente en redes sociales. En su mensaje escribió: “FALSO. Ni habilité ningún salón de belleza, ni soy la de la foto, ni me peino en el Senado de la República, ni me peina nadie. Tengo una Dyson, me peino en mi casa, y no tengo nada que ver con la película que se montaron”.
FALSO.
— Andrea Chávez (@AndreaChavezTre) February 4, 2026
Ni habilité ningún salón de belleza, ni soy la de la foto, ni me peino en el Senado, ni me peina nadie.
Tengo una Dyson, me peino en mi casa, y no tengo nada que ver con la película que se montaron.
Si tienen decencia, rectifiquen, @Reforma. pic.twitter.com/ikzm1AnWIz
La negación enfática de Andrea Chávez se interpretó como una respuesta directa a los dos puntos de señalamientos que la vinculaban con la reapertura del salón y con su supuesto uso privilegiado.
¿Por qué el salón fue clausurado?
Tras la cobertura periodística y las reacciones públicas, el personal de resguardo del Senado colocó sellos de clausura en el salón de belleza, deteniendo su operación de manera temporal. La medida se tomó sin un desglose oficial detallado, pero coincidió con la atención mediática y las críticas sobre la discreción de su funcionamiento.
¿Qué hay en el trasfondo de esta polémica?
La discusión sobre el salón de belleza en el Senado de la República tocó temas sensibles en la opinión pública:
- Austeridad legislativa vs. estética institucional: muchos ciudadanos evalúan si un salón dentro de un órgano público es compatible con la disciplina financiera que han exigido a otros poderes.
- Privilegios y uso de instalaciones públicas: aunque se afirme que no implica gasto directo, la infraestructura del lugar —sillas, lavabos, espejos y equipo— genera cuestionamientos sobre su financiamiento.
- Transparencia y comunicación oficial: la reapertura en discreción sin una comunicación pública clara contribuyó a la crítica, y la clausura posterior subrayó la tensión entre prácticas internas y escrutinio social.
Este caso pone sobre la mesa la contradicción entre prácticas internas del poder legislativo y la percepción ciudadana sobre austeridad y dignidad pública, un debate que seguramente continuará en la agenda política nacional. Mientras tanto, en dos puntos daremos continuidad a este tema.